¿Recuerdan en su infancia haber oído cuentos de hadas mágicas, dragones surcando el cielo, duendecillos traviesos o hechiceros barbudos?
Seguramente, a una parte de ustedes no les contaron sobre estos o tal vez no los recuerdan.
Mas de uno les hemos contado a nuestros hijos sobre el Ángel de la Guarda, el Ratón de los Dientes y Papa Noél, historias que con el tiempo se han sumido en el olvido por ser meramente eso: Cuentos para niños.
Estas historias nos las contaron nuestros papás, estos las escucharon de sus padres, estos últimos, también de sus padres. Y, así, la lista sigue.
¿Es bueno contarle cuentos sobre estos seres mágicos a nuestros niños? ¿tiene alguna utilidad? o por último, ¿existen o son un invento que viene de generación en generación?
Independientemente de nuestra ubicación geográfica, cultura, costumbre o credo, todos hemos oído sobre estos. Además, si nos damos cuenta, la gran mayoría de los personajes de Disney, que resulta ser principal productor de contenido infantil en el mundo, son de este tipo. Solo haga memoria: Ariel de la Sirenita, El Genio de Aladdino, Mushu de Mulán, Phill de Hércules, Campanita y Peter Pan, etc.
Con esto podríamos concluir que debido a Disney, que transmite este tipo de contenido y que muchos de nosotros crecimos viéndolos, es que nuestros niños saben también sobre estas historias pero, ¿cómo es posible que las poblaciones mas alejadas de nuestra ciudad, que no tienen acceso a la televisión ni a los medios de comunicación como nosotros sepan de estas historias o de versiones muy parecidas?
Seamos objetivos: los niños necesitan desarrollar su imaginación tanto como sea posible.
Es necesario mantener esa "elasticidad" en la mente de los niños con historias o seres que no se vean limitados por las condiciones del mundo en que vivimos, pues en su futuro, podrán afrontar mejor las situaciones de la vida, relacionarse mejor con su entorno y tener una apertura total hacia las nuevas oportunidades que les da la vida.
En la Casita del Árbol, hemos conversado con un padre de familia que, para nuestra sorpresa, le cuenta este tipo de historia a su hijo pequeño y, no solo eso, le alienta a que no deje de creer en la magia. Él nos ha concedido una tarde muy amena junto a su hijo, en la que el pequeño Giordano, nos cuenta una historia mágica. Ha sido una tarde encantadora.
"A Giordano, mi hijo, le encantan esas historias. Muchos padres con los que converso me dicen que mucha fantasía les hará daño o que va en contra de sus creencias religiosas; en fin, cada uno me dice algo diferente y yo los escucho con tanta atención, pues de algún modo me hacen estar alerta de cuándo es demasiado lo que le cuento a mi hijo.
Me he dado cuenta, que mi hijo está un poco más "despierto" que los otros niños con los que estudia. En casa le tratamos con mucho amor y con la cantidad justa de disciplina para no caer en engreimientos.
Creo que la manera en que lo tratamos y el dejarle dar rienda suelta a su imaginación y creatividad en cuanto a sus dibujos, ha hecho que se conozca un poco mejor a sí mismo. Que sepa en qué es bueno cada vez que celebramos algo bueno que hace y qué debe corregir cuando nos ponemos serios y rectos con él.
Tal vez les sorprenda cuando diga lo siguiente: Creo en la Magia. Pero, por favor, no me malentiendan. No estoy hablando de sacar conejos del sombrero, levitar cosas o leer las cartas y ver el futuro.
-Continuará-


Hola buenas tardes, crecí con esas historia y/o cuentos fantásticos, pero en mi caso no me los contaron los leía de acuerdo a las imágenes que visualizaba, hasta cuándo aprendí a leer y desde ese momento se me abrió un mundo maravilloso en la que creía en duendes, fantasmas, el ratón que traía mi sol o mi midio centavo por muela o diente. Papá Noel que me traía mis regalos y me amanecía para esperarlo (me ganaba el sueño) y muchas fantasías más...
ResponderBorrarBuenas tardes, no creci con historias de personajes de Disney pero quien se encargó de toda esa magia de cuentos ansestrales fue mi abuela con cuentos del pueblo de donde vivía que por cierto siempre los contaba cuando había cortes de luz, creo que hubiese sido una buena una siniasta. En mi caso he tratado de transmitir esas historias y tambien con algunos personajes conocidos.
ResponderBorrarCreo que es bueno que todos los niños deben dejar volar su imaginación.